Asistentes virtuales y privacidad

– Me parece horrible poner un micrófono en casa y que puedan espiar todo lo que digo. Me dice de forma contundente, acusándome con sus ojos.

Yo le de enseñaba el Alexa echo que acababa de llegarme y la miraba incrédulo y no por qué no tuviera razón, que la tenía; sino por su incoherencia:

En abril, surgieron informes sobre Amazon compartiendo grabaciones de Alexa con contratistas como parte de su programa de control de calidad y mejora.Siguieron revelaciones similares en julio sobre el Asistente de Google, al igual que otras sobre Siri de Apple o el asistente de voz Cortana de Microsoft . La privacidad se cita con frecuencia como importante para los usuarios de asistentes de voz. Pero obvian que ya ha renunciado a ella voluntariamente desde hace tiempo.

Los correos que enviamos, las búsquedas en la web, la compra con tarjeta de crédito, los préstamos a la biblioteca, el gps en nuestros desplazamientos, la señal de nuestros teléfonos en los diferentes repetidores, nuestros contactos o las fotografías que compartimos en las redes sociales…

Toda nuestra actividad electrónica deja una huella que revela información privada mucho más significativa que conversaciones que pudieran grabarnos en nuestro domicilio.

Hemos renunciado ya a nuestra privacidad. ¿Qué haremos ahora?